Algunos hombres insaciables

Yo estaré sentada en lo alto de un rascacielos
con las piernas colgando
mirando cómo os dejáis llevar por el miedo y la fiebre.
Habremos rezado día y noche a cambio de ser otro,
de lograr convertirnos en algún ser anfibio no descubirto
preparados para resistir bajo las aguas y no despertar sospecha alguna.

Lluvia ácida, gotas de limón y nubes cítricas
desprenderán el veneno definitivo sobre todos vosotros
y los dioses se reirán a carcajadas.
Jenny Lee en el tocador de vuestros mares cepillará su pelo,
se dará polvos de arroz en las mejillas
y sacará de los océanos los mascarones de proa
que nacieron con su rostro y con sus manos.
No comprenderéis cuánto se alegrará de volver
así como no comprendéis por qué os digo todo esto.
Marylin la mirará embelesada
y querrá envenenar las manzanas transgénicas
para volver a ser la más hermosa del Reino
pero nadie la ayudará a sacudir los árboles que queden en pie a esas alturas.

Sonará la música de los hambrientos entre la multitud
cuando no quede ni rastro de vuestros suburbios y caminos.
El maquillaje de las maniquís enfermas
estará al alcance de cualquier alma
con afán irrefrenable por ser otro.
Tocadas las siete trompetas
no habrá pin-up capaz de entonar vuestro himno:
se escribirán canciones nuevas y poemas nuevos
sobre la faz de la tierra y los reflejos del océano.

Días de lluvia están por llegar
pero sólo algunos podrán contarlo.

(Almudena Vidorreta, del poemario “Algunos hombres insaciables”, accésit en el Premio de Poesía Delegación del Gobierno 2008, editorial Aqua)

** Fotografía: Miguel Angel Latorre (publicada en la serie “Valentino”, publicada en El Cronista de la Red, número-versión 16.0)

***** “Algunos hombres insaciables” o el libro del apocalipsis por el agua, (¿que dijo Elliot?: teme la muerte por el agua). Pero la cortina de agua del verano elliotiano es ahora el diluvio universal, que amenaza y redime.

El hombre Fenicio insaciable que ha provocado tanto llanto y tanta lluvia, lluvia sin fin, perecerá con toda la humanidad bajo un solo charco.
Tono profético: llega en mitad de estos tiempos de zozobra /siempre vinieron por delante los poetas: siempre lo saben primero.
Futurismo surreal, la edad de oro, Bernarda-hombre o Rulfo-mujer: las imágenes rotas y a ratos atrabiliarias en que naufragan estos hombres insaciables—>escenografía surreal (lo surreal es medieval y viceversa y ya lo conocían los hombres que en la antiguedad hicieron las primeras proposiciones del fin: la lluvia torrencial todo lo revuelve
Arriesgada Almudena. Lo agradezco.
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7 Comments

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  1. Gracias, Luisa. Un beso

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  2. Ando buscando poemas de Almudena Vidaorreta y esta tarde he leído algunos de ese libro premiado. Agua.Lo tengo que hacer más despacio pero la primera lectura me deja un agradable sabor a apocalipsis, una paradoja que me gusta.Salu2 córneos.

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  3. Pues vaya si me está gustando el libro.Y encima dedicado.Un gustazo.Besos a las dos.

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  4. Es tremendo lo de esta chica. Un libro sensacional.Besos.

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  5. Me gusta, Luisa, ya sabes que yo creo que la dureza extrema siempre lleva implícita la belleza extrema. Almudena sabe mirar y eso se agradece, porque como lectora estoy cansadísima de miradas muertas.Un abrazo súper.

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  6. Qué vértigo debe provocar mirar desde tan arriba…

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  7. Que lleguen, es necesario. Veré que puedo encontrar pra seguir leyendola, gracias por este poema.BesosAlba

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