"Tiempo" de Vicente Luis Mora

Hablaba cuatro posts más abajo – y entre otras cosas- de la lectura del poemario “Tiempo”, de Vicente Luis Mora. Aporté por allí un par de enlaces que juzgo muy sustanciales para la comprensión de este texto. Uno titulado “Tiempo de Vicente Luis Mora” o “Tiempo does not exit”, firmado por Carlos Gámez, que yo he recogido desde SalonKritik; otro, firmado en su blog por Agustín Fernández Mallo, en un post alusivo a varios libros que creo él considera importantes.

Mientras Fernández Mallo alude preferentemente a la iconografía del poemario, a sus referencias literarias/de pensamiento o a la técnica de construcción del texto, Carlos Gámez se extiende más en considerar los conceptos objeto de la reflexión poética construida y verificada a través de las estrofas de “Tiempo”. Ambos artículos se complementan muy bien. Y como ya decía cuatro post más abajo, no hay mucho que añadir, a no ser que vayamos profundizando en el análisis del poemario parte a parte, enunciado a enunciado, imagen a imagen…

Sí quiero decir que juzgo “Tiempo” como un poemario excelente. Un texto que establece y sienta sin duda puntos de partida, y éso equivale a desempeñar un papel diferenciado en la evolución de la literatura poética en castellano. Si hablaramos con términos semánticamente pertenecientes a la tradición crítica, podría decirse que “Tiempo” es poesía metafísica, porque en efecto trabaja la contradicción y la paradoja de la existencia humana y del conocimiento.

En palabras de Gámez el tema del poemario sería el paso del tiempo. Pero yo pienso que va bastante más allá. “Tiempo” no se queda en una reconsideración de la angustia vital humana ante la caducidad y la fugacidad. Es en verdad una pausada, vertebrada y muy completa exposición de un discurso poético que quiere redefinir la propia naturaleza del hombre. Esencialmente modificada la comprensión de esa naturaleza por el conocimiento científico, al igual que ha sucedido a lo largo del siglo pasado con el entorno planetario y cósmico, el poemario de Mora aspira a mostrarnos un nuevo concepto del yo individual, como queda bien de manifiesto al final del libro, que lo miremos como lo miremos consiste precisamente en la negación de la existencia de tal entidad: tan desierto y tan vacío el yo como el cosmos, o no, pero en cualquier caso todo lo mismo, sin fronteras, sin punto de vista de perspectiva posible fuera del transcurso.

Si en una concepción diacrónica de la historia (propia de las necesidades burguesas de poder), cada cambio de ciclo viene señalado por el lugar que ocupa el hombre en el universo, “Tiempo” está indicando que efectivamente nos encontramos en una época/bisagra cultural y temporal, o quizás ya definitivamente instalados en otros parámetros, muy diferentes a toda la deriva post-romántica vivida durante los siglos XIX y XX.

Por éso, el poemario de Mora es decisivo para nosotros, y creo que no tanto desde un punto de vista formal e iconográfico, que posiblemente también, sino sobre todo en cuanto a la exploración e incorporación al “ámbito literario” de un lenguaje no propio, trasfundido desde el “ambito de la ciencia” (aunque a mi entender esta frontera igualmente puede considerarse dinamitada) y en cuanto que ofrece la constatación de los nuevos términos existenciales en los que nos hallamos inmersos.

Es cierto que desde un punto de vista emocional, y eso es un logro más del texto de Mora, seguimos percibiendo un ser humano angustiado, solo, incluso resignado a su vacío final, a su nada. Y todo ello suena mucho a sabido. Pero como es bien conocido: no es el hombre el que cambia, lo que cambia y lo que obliga a reubicarse y reconsiderarse periódicamente es la tecnología. Y ahí estamos, porque el espacio es tiempo y el problema de la percepción de nuestra nada no deja de ser una incapacidad de conocimiento (desierto).

“Tiempo”, Vicente Luis Mora. Ed. Pre-Textos Poesía (2009)

Anuncios

6 Comments

Add yours →

  1. Pues, muy interesante. Ahora mismo visito los enlaces…

    Me gusta

  2. Estupendo, Marcos, los enlaces y, si no lo has hecho, te aconsejo visitar también y especialmente el libro: sin duda uno de los mejores poemarios publicados el año pasado (de entre lo que yo conozco, que no es todo, claro).Saludos

    Me gusta

  3. Hija, no he podido quitarme de la cabeza, durante toda la lectura del post, al planeta de los simios… ¡esa mano!

    Me gusta

  4. Pues no sé, acaso por la inquietante intuición del vacío- post. Tampoco me parece un mal fondo para leer el post… y es que esa mano, un poco ballardiana, es algo amenazante, sí.Ciao, ciao

    Me gusta

  5. Muchas gracias por los comentarios acerca de mi reseña sobre Tiempo. Creo que tu post, más que contraponerse, amplía el análisis del poemario de Mora, que para mi también es uno de los más interesantes que he leído en los últimos tiempos.Saludos.

    Me gusta

  6. Gracias a ti por tu texto que me ayudó mucho. Intenté partir de él, porque creo que centra muy bien el sentido del poemario de Mora, en efecto.Saludos igualmente.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: