Tras los ojos de una radio

Antes de ser una avenida, Tenor Fleta tenía una zanja
por donde el tren cruzaba Zaragoza
existían pequeñas parcelas y casas muy modestas
como aquella en la que yo vivía.
Por las noches retemblaba mi habitación cuando
pasaban los expresos
y yo, insomne, soñaba viajes en coche cama con cenas de ensueño
en el vagón restaurante.
Mientras, Alberto Oliveras nos decía que éramos formidables
desde una radio que aún conservo, vieja y callada hace decenios.
Le falta alguna pieza, como a mí media vida,
pero aún vive en silencio y, ahora, tiene calefacción central
y aire acondicionado.
Más siempre no fue amable esta radio vieja y silenciosa,
sobre todo cuando el padre Peyton desgranaba su rosario en familia
y el dictador de la voz de pito y el alma de piedra gritaba sus arengas.
Doroteo Martí hacía llorar a mi madre con maldades noveladas
y Pepe Iglesias el Zorro cantaba su cancioncilla intrascendente
mientras yo pretendía resolver el teorema de Pitágoras
en papeles usados:
“La suma de los cuadrados de los catetos es igual a…”
En aquel colegio de bombillas sucias y niños con miedo
El hermano Julio me había intentado meter mano
(me quería mucho el hermano Julio, pero yo siempre
salía temeroso;
me susurraba al oído cosas que por fortuna no recuerdo).
Por la noche, la radio encendía sus ojitos y sé que nos veía
cuando mi padre regresaba cansado de golpear el viento
y mi madre desenvolvía el papel de estraza de la cena;
yo le guiñaba entonces un ojo a mi radio, vieja compañera
de aquellos días en penumbra
donde soñaba viajes en expresos de sillones lujosos
c omo los de los filmes
y le daba las gracias por animarnos a vivir.

(De Ayer fue sombra, poemario de Miguel Angel Yusta, por el que ha recibido el Premio de Poesía Delegación del Gobierno 2009)
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6 Comments

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  1. Bien sentí no poder estar allí para dar un abrazo a Miguel Ángel, a ti y a todos.Y es que, además, por obvias razones, a los dos nos cubre aproximadamente la misma sombra del ayer.Las ciudades no fueron las mismas.La radio casi sí.Besos, Luisa

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  2. Una evocación bella, entrañable y sincera. Enhorabuena a Miguel Ángel Yusta por este poema y el premio. Que descanses estas vacaciones. Un abrazo.

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  3. Que cantidad de vida en unas líneas… magnífico. Me gusta ese final: una radio que anima a vivir. ¿La seguimos teniendo?..Enhorabuena de nuevo a Miguel Angel.

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  4. Gran foto, gran poema. Miguel Ángel es grande.

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  5. Es un poemario emocionante, esclarecedor de un tiempo que para algunos nunca pasó, pero en fin…bravo por Mayusta, por su arte y su valentía a la hora de mirar al pasado sin remilgos.Mil besos

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  6. JOLÍN…Gracias, Luisa: eres un sol. Y gracias a quienes con tanto cariño comentan esas líneas que, sí, salen del alma. BESOS

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